... y ilegué tan lejos que encontré un desierto de locura; donde ya no hay viento, donde el tiempo cura las heridas. Quise olvidar y fue imposible pensando en ti todo este tiempo. Son miradas que no se olvidan. Siempre un viaje y una partida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario